Gazteleraz dago baina asko gustatu zait: Creaci?n de la Luna, el Sol y la eguzkilorea (http://sobreleyendas.com/2009/02/10/creacion-del-sol-la-luna-y-la-eguzkilorea/)
PD: beste elezahar bat ere badago.
interesgarria benetan
Galdu ez dadin kopiatu egiten dut
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Creaci?n de la Luna, el Sol y la eguzkilorea
10-02-2009 | Domingo A. G?mez Gallego
Cuenta un viejo mito vasco que?
Hace mucho tiempo, cuando el ser humano era a?n joven, no exist?an el Sol ni la Luna, por lo que los hombres viv?an rodeados de una oscuridad perpetua, y los genios malignos, que campaban a sus anchas, se divert?an atemoriz?ndolos. La roja mirada del Basojaun brillaba entonces en el linde del bosque, el salvaje batir de alas de la Leheren-suguia estremec?a el aire y los siniestros c?nticos de las sorgui?as cortaban el silencio nocturno. Mientras, desde las entradas de sus cuevas, hombres y mujeres observaban y escuchaban temblorosos.
Finalmente, decidieron dirigirse a Amalur, la Madre Tierra, para pedirle que les ayudase a terminar con aquel angustioso tormento. Tras o?r sus ruegos, Amalur accedi?:
―Crear? un ser brillante que flotar? en el cielo proporcion?ndoos luz ―les dijo―, y as? los genios malignos se asustar?n y permanecer?n escondidos sin haceros da?o.
Y Amalur cre? la Luna.
Cuando su tenue luz blanca ilumin? la tierra por primera vez, los hombres se estremecieron, aunque no tardaron en acostumbrarse a ella y en abandonar sus cuevas. Fue una ?poca de celebraci?n, pues los genios malignos se hab?an retirado al interior de la tierra. Pero no dur? mucho: estos terminaron por acostumbrarse tambi?n a la luz de la Luna, regresaron a la superficie y volvieron a acosar a los humanos con igual sa?a que antes.
Los hombres pidieron otra vez ayuda a la Madre Tierra, quien viendo que la luz de la Luna no hab?a bastado para disuadir a los esp?ritus malignos, cre? el Sol.
El Sol fue recibido con alegr?a por parte de los humanos, pues les parec?a que ante su potente luz las tinieblas hu?an definitivamente. Sin embargo, algunos de los genios malignos ―no todos― se acostumbraron a ella, al igual que hab?an hecho con la luz suave de la Luna, y continuaron molest?ndolos.
Por tercera vez los hombres, desesperados, acudieron a la Madre Tierra para que los librase del pertinaz acoso de los genios malignos. Ahora Amalur cre? para ellos la flor del sol, la eguzkilorea, ante cuya presencia todos entes malignos han de retroceder.
Desde entonces, los humanos cuentan con este poderoso amuleto para protegerse, y lo colocan en las puertas de sus casas, para ahuyentar a las criaturas malvadas que pueblan la noche o se aventuran en la claridad del d?a.
-Bibliograf?a:
* Toti Mart?nez de Lezea y Juan Luis Landa, Leyendas de Euskal Herria, Donostia, Erein, 2002, pp. 9-12.
Im?genes v?a: Educaci?n 2.0 y Flickr.